A los pies del Valle del Elqui
Nuestra historia comienza en La Serena, en un rincón pequeño pero lleno de sueños.
Una cafetería diminuta, bajo una escalera, en plena galería de calle Cienfuegos.
Frente al Museo de Arqueología, el aroma del café recién hecho fue nuestro primer cartel.
Los turistas entraban guiados por el olfato, y sin darnos cuenta, nacía Te Cultivo Café.
Todo comenzó con dos mesas
Solo teníamos dos mesitas y muchas ganas de hacer las cosas bien.
Crecimos de a poco, sumando una banca en la pared y seis mesas más, pero lo que nunca cambió fue nuestra esencia:
Un espacio con alma
No queríamos ser una cafetería más.
Queríamos crear un lugar donde el tiempo se detuviera un poco, donde cada visita fuera una pausa grata en la rutina. Así nació un estilo propio:
El giro inesperado: los helados
Mi camino con los helados empezó por necesidad.
Vendíamos productos de otra marca, pero los problemas eran constantes: pedidos incompletos, sabores cambiados y falta de stock.
Me dije: “Si quiero algo especial, tengo que hacerlo yo misma.”
Prueba y error (y más pruebas)
Busqué recetas, hice experimentos, me equivoqué mucho.
Perdí materia prima, pero gané experiencia.
Después de años de ensayo y error, creamos una textura única:
cremosa, suave, con sabores intensos que nuestros clientes reconocen como inigualables.
Así nació Helados Galaxia
Un universo de sabores, hechos a mano, con imaginación y libertad.
Aquí los clientes no solo eligen:
¡Pueden inventar su propio helado!
At the foot of the Elqui Valley
Our story begins in La Serena, in a small corner full of dreams.
A tiny coffee shop under a staircase, in a gallery on Cienfuegos Street.
Right across from the Archaeological Museum, the scent of freshly brewed coffee was our first sign..
Tourists were drawn in by the aroma, and before we knew it, Te Cultivo Café was born.
It all started with two tables
We only had two little tables and a big desire to do things right.
We grew slowly—adding a bench along the wall and six more tables—
But our essence never changed:
A place with soul
We didn’t want to be just another café.
We wanted to create a place where time slowed down—
Where each visit felt like a welcome break from the routine.
That’s how our signature style was born:
The unexpected twist: ice cream
My journey with ice cream began out of necessity.
We were selling another brand’s products, but constant issues followed: incomplete orders, mixed-up flavors, and stock shortages.
I told myself: “If I want something special, I have to make it myself.”
Trial and error (and more trials)
I searched for recipes, ran experiments, and made a lot of mistakes.
I lost ingredients—but gained experience.
After years of trial and error, we created a unique texture:
Creamy, smooth, with bold flavors our customers instantly recognize as one-of-a-kind.
🌌 And So, Helados Galaxia Was Born
A universe of flavors—handmade, imaginative, and free.
Here, customers don’t just choose a flavor:
They can invent their own!
✨ Then and Now
Te Cultivo Café is the result of that journey:
A mix of passion, hard work, intuition, and a whole lot of heart.
Here, we don’t just serve coffee or ice cream.
Here, we cultivate stories.